Una enfermedad en el fútbol italiano

A los futbolistas italianos les está sucediendo algo muy llamativo, estadísticamente. Se ven más afectados por ELA, esclerosis lateal amiotrófica, que la población general. Entre seis y siete veces más afectados. Y unos 20 años antes que en la población general. Y sólo en Italia. Hay casos de jugadores de otros países, pero a edades más avanzadas y con menor incidencia.

La ELA se conoce también como enfermedad de Lou Gehrig, un jugador de béisbol de la primera mitad del siglo XX. Un enfermo muy ilustre es Stephen Hawking. Afecta a las neuronas motoras, pero no a las sensitivas ni a las asociativas. El puede pensar con claridad, con mucha claridad. Es una mente privilegiada. Pero no puede hacer gran cosa con su cuerpo. Bueno, sí gracias a toda una serie de artilugios mecánicos y electrónicos. A él la enfermedad lo ha condenado a la inmovilidad, pero no a la muerte. Lo normal es que los afectados mueran al cabo de unos cuatro años.

Verás, el número 3 es un número importante en lo referido al sistema nervioso. ¿Cuál es el mínimo de elementos que deben existir en un sistema de comunicación? Pues tres. La entrada del mensaje, la toma de decisiones al respecto, y la ejecución de una respuesta. Entrada, decisión, respuesta. Y en el sistema nervioso están esas tres clases de neuronas. Insisto. Las que llevan información desde donde se capta hasta los centros de decisión, las que se asocian entre sí para encontrar una respuesta, y las que envían las órdenes a los lugares donde la respuesta deba suceder. En la ELA quedan afectadas las terceras. Notas las cosas que suceden a tu alrededor, puedes tomar decisiones, pero no puedes hacer nada. Te quedas con dos de tres.

Arco reflejo tomado de recursos.cnice.mec.es/biosfera/alumno/3ESO/Relacor/contenido8.htm

Por cierto. ¿Sabes lo que es un reflejo? Una red de neuronas mínima. ¿Adivinas cuántas? Pues sólo tres. Por eso los reflejos se ejecutan tan rápido. En ellos, la neurona de asociación conecta directamente a la neurona sensitiva y a la motora.

Volviendo al problema del fútbol italiano, lo más inmediato ha sido culpar al dopaje. Pero en otros deportes no hay un fenómeno similar. Y culpar a situaciones concretas del fútbol tampoco parece una respuesta, pues en otros países no se da el fenómeno. ¿Por qué, entonces? Podrían ser los pesticidas usados para cuidar el césped. Pero en otros lugares también se usan.

¿Qué ocurre cuando no se puede atribuir a una causa? Que habrá una combinación de ellas. Dos o más. Y la búsqueda se hace difícil, muy difícil. Es posible que cooperen los pesticidas y los antiinflamatorios que emplean los futbolistas. O alguna sustancia que acompañe a los fármacos para hacerlos más eficientes, o para administrarlos mejor (llamadas coadyuvantes o excipientes). En realidad, tiene que ser una combinación específica de Italia y del fútbol. Y habrá que tener en cuenta que otros deportes que se juegan en el mismo césped no muestran el mismo problema (p.ej., el rugby).

Para descubrirla existe una herramienta estadística, llamada análisis multifactorial de la varianza.

One Reply to “Una enfermedad en el fútbol italiano”

  1. Turriano

    No sé cómo lo harán otras veces, pero en mi humilde opinión, la solución está en las matemáticas.
    Un estudio estadístico de todos los jugadores de varios países: Españoles, Franceses, Ingleses… y luego otro estudio entre los jugadores italianos con dicha enfermedad y sin ella.
    Serían estudios anónimos y por voluntad propia, para evitar contaminar dichos estudios de alguna manera.
    En las preguntas podrían ir costumbres alimentarias, de salud, vida sexual, si hay dopaje o no, etc. Es decir: De todo absolutamente de lo que se les ocurra. Incluido costumbres de su niñez.
    Que yo sepa y a lo mejor que no tiene nada que ver, pero los únicos casos que tengo noticia, han tenido algún contacto con el deporte (Hawking fué piragüista en su juventud, por ejemplo).

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