Poincaré y el VAM

VAM significa modelos de valor añadido. Y se están aplicando a educación. Para identificar el valor que docentes concretos pueden dar a las ganancias de alumnado concreto en un futuro que se puede situar entre 5 y 15 años más allá del presente.

Vamos a ver… Poincaré, en 1903, desterró el determinismo laplaciano. Quedó establecido que pequeñas alteraciones en el valor que se otorgara a las variables iniciales perturbaba la iteración de sistemas en los que existían interacciones múltiples. O sea… Que si medías algo y te equivocabas en una millonésima parte (por decir algo), tus predicciones, a partir de un momento dado, dejaban de tener valor. En sistemas con tres cuerpos, regidos por leyes sencillas, los modelos que simulaban su evolución a lo largo del tiempo fallaban en predicciones a largo plazo. En sistemas multivariantes, con un número elevadísimo de interacciones entre elementos, las predicciones fiables se vuelven imposibles más allá de un horizonte temporal muy corto, por bien que se conozca cómo se comportan esos elementos individualmente. Es lo que se ha popularizado como “efecto mariposa“.

Y la gestión política pretende creer que es posible conocer, cuantificado y con razonable exactitud, el efecto de docentes individuales sobre personas que ejercerán su trabajo productivo quizá una década después. Es más… En EE.UU. hay una tendencia, de origen claramente conservador, a querer establecer el salario del profesorado mediante modelos VAM.

Pues vaya…

La economía, para ¿resolver? el “efecto mariposa”, recurre a una frase: ceteris paribus. Que viene a decir: suponiendo que todo lo demás siga igual. O lo que es lo mismo. Imaginemos que cierro los ojos y el mundo no se mueve. Esto es lo que hace de la economía un vudú. Y mucho de su trabajo inservible, incapaz de predecir, solo de explicar a posteriori. Esto es lo que hace de la economía una rama del saber a la que no se le puede llamar ciencia. Porque la ciencia aspira a predecir. Y la economía no puede hacerlo. Es más, no sabe que no puede hacerlo. Mientras tanto, disimula con ceteris paribus.

La economía tiene grandes dificultades para encontrar cosas que debieran ser simples. De hecho, la economía desconoce las causas reales del crecimiento económico. Ahora se está planteando el papel de la desigualdad… La economía es una ciencia limitada. Y los gestores la usan de un modo en el que todo les parece un clavo porque solo entienden de martillos…

¿La economía desconoce las causas reales del crecimiento y aspira a medir la aportación de un docente concreto a las futuras ganancias de un alumno concreto? ¿La economía se muestra incapaz de identificar señales de riesgo sistémico (los modelos econométricos que fallaron y llevaron a la actual crisis) y es capaz de saber qué es lo que la acción de una persona individual le aporta al futuro de otra persona individual e incluso dar una cifra? 😯 ¡¡¡¡¡ANDA YA!!!!!

Los modelos VAM tienen dificultades muy grandes para dar resultados valiosos para la gestión. Especialmente cuando se apoyan en datos indirectos (como tomar los resultados del alumnado por el valor de un profesor) que introducen aún más incertidumbre. Ignoran variables que no pueden cuantificar y les asignan valor cero. Es peor. Primero reconocen que existen esas variables y luego pasan a ignorarlas por no saber cómo tratarlas. No, no te sorprendas. La contabilidad hace lo mismo con los intangibles… El modelo también ignora que el aprendizaje no es un proceso lineal. Que agentes externos pueden modificar la intención de aprendizaje del alumnado. O que unas personas maduran en un momento y otras en otro. El modelo ignora las emociones. Y todo biólogo sabe lo que todo economista ignora: que el componente emocional es la clave del aprendizaje. Los modelos VAM tratan a la educación como a una cadena de montaje. Progresiva, ordenada, escalonada, predecible. Desconocen los efectos psicológicos, emocionales; sobre los que, muchas veces, demasiadas, poco a nada puede hacer el profesorado. Desconocen las relaciones personales sobre las que se construye la educación. Desconocen los valores. Solo miden (¿miden?) ganancias económicas futuras.

Aún peor. Los modelos VAM usan de estadística con un nivel de complejidad elevado. Es muy complicado que los cargos políticos puedan comprender su significado y, especialmente, sus limitaciones. Es muy complicado explicarle a un cargo político la diferencia entre correlación y causalidad. Es muy complejo que un cargo político, al que le parece que un artículo le viene al pelo para apoyar sus ideas, sea eso real o no, se avenga a razones, reconozca que los modelos VAM trabajan con una serie de incertidumbres altas, tienen un horizonte de fiabilidad muy limitado, no identifican causas sino solo señales, que pueden obedecer (normalmente lo hacen) a factores externos al docente. Los modelos VAM no son fiables a la hora de tomar decisiones de gestión o influir en ellas. No lo digo yo (que también)… Lo dice la Asociación Americana de Estadística… Usarlos conlleva mucho riesgo de error en la gestión si no se tiene muchísimo cuidado. Y, te recuerdo… Esto es España… ¿Cómo le explicas a un político, que desea hacer algo con todas sus ganas, que un modelo sitúa a una persona en un segmento de población, con una serie de incertidumbres, y que ese segmento se supone que hace algo que se representa mediante un indicador indirecto, con otra serie de incertidumbres, que tiene un cierto efecto, quizá, sobre otras personas, que se ubican en otro segmento del modelo, con otra serie de más de incertidumbres, que ganarán algo, más o menos, en un cierto tiempo, al cabo del cual dios sabe qué tiene que ver con qué? Pues hay políticos que creen a pies juntillas que eso se puede medir con tanta exactitud como para pagarte más, o menos, al final del mes.

Especialmente, los modelos VAM requieren contraste. Por el plural. No hay uno, hay varios. Y no se puede aceptar algo acríticamente porque un modelo VAM haya localizado una posible señal. Requiere tanto replicación por equipos independientes como su identificación mediante modelos alternativos. Requerirían una nueva generación de datos base alternativos, mediante mecanismos diferentes, y su análisis por otra vía. O sea, examinar al alumnado otra vez, con diferentes exámenes. Suponiendo que los test sirvan para algo… Y ya podríamos empezar a reconocer que algo puede estar sucediendo. Aunque… ¿Sabías lo que los modelos VAM dicen acerca de las causas? Nada. NADA. ¡¡¡¡¡NADA!!!!! Establecen correlaciones. Pero no causas. Y cuando pretenden establecer causas, su incertidumbre es tal que, en procesos que avanzan en el tiempo, se diluyen como un azucarillo. Porque unas influencias pueden borrar otras.

¿Pueden medir los modelos VAM el rendimiento económico a largo plazo que un docente aporta a las ganancias futuras de alumando concreto? No. Rotundamente no. Lo único que puede hacer un modelo VAM que acierte (si es que eso existe) es decir, con un nivel de incertidumbre importante, qué docentes estaban presentes en momentos que quizá hayan sido clave para que el alumnado lograra avanzar hacia sus metas económicas. Sin saber cuáles fueron las causas de ese avance. Pero los modelos VAM afirman que fue del profesorado. Porque estaba allí…

Y es que la economía no es de fiar… Y el uso que de ella hacen instancias políticas, menos todavía. Todos sabemos que hay profesorado que influye en alumnado. Pero todos sabemos que eso es un factor más, que sucede durante 2-4 horas a la semana, unas pocas decenas de semanas en la vida. Afirmar que se puede medir lo que un docente influye sobre el alumnado es afirmar que se puede medir lo que cualquier persona influye sobre otra. Puro artificio matemático. Intimidación mediante datos, que le llaman… Que es lo que hace la gente que quiere sustituir unas buenas premisas por fórmulas que oculten otras malas.

¿Y la peor? Querer pagar al profesorado por un artificio matemático llamado VAM. Que dice que estabas allí, o no, el día que el alumnado experimentó algo que repercutiría en su vida. Tuviera que ver o no contigo. Relacionado o no con tu capacidad docente. Y muy bajo tu VAM si prestas más atención a la construcción de valores que a dar herramientas para el enriquecimiento personal, sean éticas o no.

Increíble que exista gente así… Increíble que tengan responsabilidad de gestión… Increíble que sigan empeñados en importar fracasos por mera ideología…

Por cierto… Definición de ecólogo: persona que ajusta los modelos para que simulen la realidad. Definición de gestor idólatra de la economía: persona que ajusta la realidad para que simule los modelos.

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  1. Pingback: VAM, incertidumbre, epigenética, estupidez | José Luis Castillo Chaves

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