Plásticos a partir de terroncillos de azúcar

No tiene nada de extraño que queramos producir plásticos a partir de, p.ej., mondas de patatas. Si lo piensas despacio, todo el mundo está acostumbrado a que los plásticos requieren petróleo, no? Y el petróleo, en el fondo, son como las mondas de patatas. Sólo que lleva enterrado mucho tiempo, a ciertas  presiones, y digerido por bacterias. Pero otro día te cuento del petróleo. Hoy va de plásticos y de restos vegetales.

La mayor parte de los desechos vegetales, esos que van a la basura, se podrían convertir en plásticos. En los 245 millones de toneladas de plásticos que se producen en el mundo cada año. Lo que sería una pena es que lo que se conviertan en plásticos sean cultivos directamente. Tan buena es el azúcar de un cubo de basura como la de los granos de una mazorca de maíz. Y la basura vegetal da para ese volumen de plástico y para más, para mucho más. Pero los suelos, un recurso escaso, esos, mejor no tocarlos mucho. Mejor lo que tiramos que lo que producimos.

Proceso de obtención de plásticos vegetales tomado de pnl.gov/news/release.asp?id=255

Y el sueño de usar basura para producir plásticos está cada vez más cerca. Ahora ha sido un equipo del Pacific Northwest National Laboratory el que ha descubierto cómo convertir glucosa en hidroximetilfurfural (HMF para los amigos), un compuesto químico que sirve para producir plásticos. Miento. No han descubierto cómo hacerlo. Han encontrado cómo hacerlo fácil y barato. Que ya se sabía, pero por caminos más costosos y menos eficientes.

Y no sólo eso. También sirve para producir combustibles.

Y es que tirar algo a la basura siempre será un error. Un caro error. La basura es la mayor fuente de materias primas del planeta.

3 Replies to “Plásticos a partir de terroncillos de azúcar”

  1. Johanna Garces Reyes

    Bueno que alegria que se hayan dado cuenta de que con restos de vegetales y otra materia se pueda de alguna forma contribuir para hacer plastico y otros productos de nuevo uso. Espero que tengan exito y que este nos llegue pronto a todos, feleicidades por su gran contribucion al planeta.

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  2. Gustavo

    Que buena noticia:
    Te imaginas todos los Invernaderos en Almería, entre Roquetas del Mar y Almerimar, con plasticos biodegradables. Bueno es un paso.

    Amén del impacto acuifero su gran factor limitante por ahora. Es un tema complejo por causas naturales y sociales el tema de los invernaderos y para echar mas leña al fuego, el otro día leí; En Almería el efecto invernadero se podría estar contrarrestando con otro tipo de efecto invernadero. Que lio.

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  3. José Luis Castillo

    ¡Hola Gus!

    Sí, es un efecto bien contrastado. Yo lo he experimentado (estuve destinado en el Instituto de La Mojonera, en pleno corazón del poniente) durante algún tiempo (creo recordar que fueron 11 años). ¡Y hacía frío! Recuerdo bien que en invierno era un edificio de lo más frío durante los últimos años. Sin embargo, no lo resultaba tanto al inicio de estar allí. Eran bastante frecuentes las nieblas matutinas en aquella zona, que es una hondonada, pero las recuerdo casi habituales los últimos años.

    Me llamaban la atención. Aunque ya sabes que la percepción subjetiva no es una buena para identificar modificaciones climáticas.

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