#openescuela20 como parte de un ecosistema mayor, mucho mayor

Creo que toda la gente docente estamos percibiendo, cada día con más claridad, que nuestra acción individual es muy limitada si no se enmarca en una red. Bueno, en realidad en varias, porque creo que varias de ellas se superponen. Pienso que está bastante madura la red de personas, como me parece que demuestra que cada vez que nos vemos diversas personas que nos formamos juntos, principalmente en twitter, surgen colaboraciones de distintos tipos. Y va madurando poco a poco otra red superpuesta a la de personas. La de las acciones. El ecosistema educativo, que me mostraba y me describía @pacoxxi (¡qué suerte tengo, compañero, de poder compartir algunos ratos contigo, donde puedo aprender esto y muchas más cosas!).

Esa red de acciones, superpuesta a la de personas, ese ecosistema, que creo que necesitamos. Porque nuestra capacidad de acción individual es muy limitada. Yo no puedo imaginarme sin las redes de personas y de acciones. No puedo imaginarme fuera del ecosistema. Porque no podría llegar a donde llego ahora. No podría dar el servicio público como docente que quiero para mi alumnado, para sus familias y para mis compañeros y compañeras docentes.

Y a eso nos hemos dedicado hoy en el desayuno que hemos compartido @olimillos, @pacoxxi, @luisutopia@erizoutopia, Emiliano y Pilar. Pero en el que también han estado las ideas de @mjrubia, @carmenca, @anisyu (¡cuánto os debo…! no sé si lo sabré expresar alguna vez..). Además de tomar un café (bueno), unas tostadas (razonables) y unos churros (mejorables), mirando el mar, junto a la arena, hemos tratado de tejer un ecosistema de las acciones que podemos compartir y en las que participamos.

Porque compartir tantos principios tan profundamente hace que las acciones de unos sean acogedoras, naturales, para los otros.

Y, a la vez, eficaces.

No se trata de vivir en varias redes a la vez. Ni de vivir varias vidas. Ni de trabajar el triple o más. Se trata de hacer lo que uno cree que debe hacer y, gracias al mapa de la red de acciones que se teje al compartir ratos con la red de personas, convertir esas acciones en eficientes sin aumentar la carga de trabajo. Al revés, disminuyéndola. ¿Cómo? Compartiéndolas en más sitios. En aquellos que resulte natural, obvio, en los lugares en los que tenga sentido.

Yo, mañana, te contaré, si me prestas algo de tu tiempo, cómo he pensado que quiero vivir y actuar en ese ecosistema, en esa red de acciones superpuesta a la red de personas. Sí te adelanto que me quiero centrar en dos cosas.

Una, participar y dinamizar, en la medida que pueda (tanta como me sea posible y ni una mijita menos), que el profesorado que lo desee (y yo) comparta tanto su intención de práctica educativa (eso que la Administración llama programación y que mucha veces se elabora y entrega como un trámite, pero que yo creo que se puede poner en valor). Pero también la narración de cómo se va concretando, a lo largo del año esa intención, cómo evoluciona cuando llega a la realidad.

Y dos, hacer lo posible para que en esa narración del día a día de la concreción de la práctica educativa  (en la mía y en la de el profesorado que así lo desee) intervengan alumnado y familias.

Y luego, claro, compartir todo eso en todos los lugares donde crea que pueda ser relevante, donde crea que pueda ser útil. Sabiendo que hacerlo no supondrá una carga, sino una optmización. Porque se trata de llevar a distintos sitios algo ya elaborado o elaborándose. En concreto, hay tres sitios del ecosistema que me ilusionan: #purposedES, #openescuela20 y #UyE.

En alguno de esos sitios espero encontrarme contigo 🙂 Compartiendo acciones como consecuencia de compartir principios 🙂

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