La muerte decente

Aviso. La muerte no es una cuestión de partidos políticos. No debería serlo. La muerte es algo muy serio. Muy personal. Por tanto, lo que voy a decir, que fundamentalmente es “¡estúpidos!”, “¡imbéciles!”, “¡desalmados!”, no va contra un partido político ni contra los votantes de ese partido político. Gente que me es muy, muy querida vota ese partido. ¿Cómo voy a decir algo malo contra mi gente? Sólo opinan distinto. Ni mejor ni peor. Distinto. Unas veces mejor, otras peor. Como yo.

Cómo actúes ante la muerte te acompañará el resto de tu vida. Felicidades, Jorge Reverte y familia. Sois decentes. Y lo seréis siempre. La pena es que os hayáis portado de un modo tan decente en las peores condiciones. Es España eso no debería ocurrir nunca más.

Otra cosa es Manuel Lamela. Y quien le dio instrucciones o con quien acordó su acción, si es que los hubo. La denuncia contra un servicio médico, contra el responsable de ese servicio, en base a un anónimo. Esta semana desmentida, desarbolada por las instancias judiciales máximas. Con un auto contra el que no cabe recurso.

Otra cosa es Manuel Lamela, que desde su cargo, con intención (“¡desalmado!) o sin ella (“¡estúpido!”) provocó desconfianza en la acción médica ante enfermos terminales. Y, probablemente, dolor, mucho dolor. Dolor a pacientes, dolor a familias, dolor a profesionales que vieron el dolor, desgarrados entre su criterio y el miedo a la represalia.

Estoy seguro de que en el partido al que no voto hay gente decente. La inmensa mayoría. Estoy seguro de que sabrán deshacerse de ti y de los que te ordenaron o estuvieron de acuerdo contigo, si es que los hubo. No odio a ese partido. Te odio a ti. Y a los que te ordenaron o acordaron esto contigo.

Cuando me llegue la hora, a mí o alguno de los míos, cuídate mucho de pasar por allí, Manuel Lamela. O como te llames ese día, qué más da. Te reconoceré aunque hayas cambiado de cara, de nombre, de fecha y lugar de nacimiento. Cuídate mucho de mí. Porque los míos, o yo, tedremos muertes decentes. Y ni tú, ni nadie como tú, nos va a quitar ese derecho. Derecho humano. No privilegio.

Me sabré defender.

Y si actuaste por razones religiosas, te veré en el infierno.

Mientras tanto, que no duermas bien. Ningún día de lo que te queda de vida. Que espero que sea larga y feliz. Salvo por las noches, cuando recuerdes.

One Reply to “La muerte decente”

  1. Arche

    Bueno, ese hombre, no tiene verguenza… Toma una mala decisión, en mi opinion totalmente a posta, pero vamos esto es una conjetura; el juez le dice que no tiene razón, y aun asi dice que no piensa ni siquiera pedir disculpas?

    hasta donde puede llegar la cara de un politico? Se siente muy orgulloso? Pues yo me siento muy orgulloso de NO pensar como el y rechazar todo o casi todo lo que su partido defiende.

    Sinceramente, yo estoy a favor de la eutanasia pasiva(de la activa, en principio si, pero debo informarme y formarme una opinion). La eutanasia pasiva consiste, por si no lo sabeis, en que cuando un enfermo es terminal, es decir que va a morir hagas lo que hagas, dejan de adminisitrarsele medicamentos para postergar su vida, simplemente se le dan sedantes para que no sufra y se le deja que muera en el tiempo que su cuerpo aguante, sin postergar la agonia y el sufrimiento para esa persona de tener que verse dia tras dia postergado en una cama, viendo como tu familia esta preocupada por ti, sabiendo que antes o despues vas a morir. Os parece justo dejar que una persona sufra un infierno tanto interior como exterior?

    Puedes decir, si, pero es que su familia querra verlo en sus ultimos dias. Si tu familia te quiere, no creo que quieran que estes sufriendo con tal de poder verte postrado en una cama… querra que mueras DIGNAMENTE, como dice arriba JL.

    Esta es mi opinion, cada uno puede tener la suya. Si yo me viese en esa situacion, por favor, aqui dejo por escrito que mi deseo es no postergar mi agonia, sedadme y dejadme morir.

    salu2

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