Energía útil, energía menos útil

No todas las energías tienen la misma capacidad de producir cambio. Depende de su grado de concentración.

Me explico (o eso espero).

La energía calorífica reside en la agitación de las moléculas. Para que la energía calorífica produzca un cambio deben producirse choques. Para que ese cambio sea gordo deben producirse muchos choques, lo que implica que las moléculas se tienen que mover muy rápido. Para que sea muy gordo…, pues eso, muchíííísimos choques. Es decir, para cambios gordos se necesitan calores gordos. Porque la energía está muy repartida (hay muchas partículas, cada una con un poquito de energía). Y aun así bastantes moléculas terminarán no chocando, por lo que la energía que tienen se desperdicia. Así, el calor es una energía inútil. Se necesita mucha para hacer algo y encima una parte no llega a ser utilizada.

Pero imagina que toda la energía se concentra en un puñado de partículas. Hay pocas partículas, de acuerdo, pero cada una de ellas cuenta con mucha energía. Cada una de ellas es capaz de producir un gran cambio. Así ocurre, p.ej., en la electricidad. A igual cantidad de energía, la electricidad produce mucho más cambio que el calor. Porque está más concentrada.

Si usamos calor como forma de energía estaremos desperdiciando. Piensa. Piensa en aparatos que usen o sirvan para dar calor. P.ej., un coche. ¿Que no usa calor? ¿Cómo crees que mueve los pistones el motor si no es quemando gasolina y expandiendo los gases con la temperatura de la ignición?

Cuanta más energía usamos, más contaminamos. Si empleamos calor con frecuencia (o frío, da igual, es la otra cara de la moneda) para producir cambios, contaminamos más que si usamos otras formas de energía.

Así nos va.

3 Replies to “Energía útil, energía menos útil”

  1. Pingback: Blog de José Luis Castillo » Alguna clase de cambio y calor, siempre calor

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