El error y el acierto, y las tareas para que ambos convivan

En la educación, desde pequeñitos, criamos a los alumnos en el acierto. Les contamos qué está bien, qué es lo correcto, cómo es el mundo. Como si nunca se hubieran cometido errores. Como si los errores no fueran parte del camino.

No educamos para analizar el error y aprender de él, sino para no cometerlo, para repetir aquello que es seguro.

Es verdad que acertar es parte de nuestra naturaleza. Asegurar y tener miedo de equivocarnos es una adaptación al medio muy importante. Pero experimentar, ser curioso, ver qué ocurre, también.

Nuestro sistema educativo está desequilibrado respecto al error. Y se puede equilibrar perfectamente. Mediante tareas orientadas a competencias. Mañana te prometo contarte algo de tareas. Y de cómo creo que te deberían evaluar en cualquier institución educativa, desde colegio a universidad, pasando por instituto.

Y no voy a decir mucho más porque Javi Peláez, de la Aldea Irreductible lo ha contado muy bien. ¡Pedazo de blog! Visítalo, por favor. Visita lo que el quiere contar del error.

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