El citoesqueleto me ayuda a criticar la selectividad

La capacidad de moverse debió aparecer muy pronto en la evolución celular. Es verdad que para una célula individual puede ser suficiente dejarse llevar por movimientos del medio. Pero seguro que es preferible decidir acercarse a los recursos y alejarse de los peligros en vez de confiar en el azar. Y no digamos para un organismo pluricelular, en el que, a partir de una masa inicial, no ordenada, resulta vital para el desarrollo que cada célula migre hacia su destino final.

Pero la movilidad también tiene caras oscuras, poco amables. Un tumor produce metástasis gracias a la movilidad de las células que lo integran.

Citoesqueleto
Tomado de Brentwood

¿Qué necesita una célula para moverse? Citoesqueleto. O flagelos, que son una de las modalidades del citoesqueleto.

Pero el citoesqueleto no solo mueve a la célula. También mueve su interior. Porque gracias al él hay paquetes cargados de biomoléculas que llegan a su destino, al sitio donde deben estar, mucho más eficientemente. Gracias al citoesqueleto la célula puede especializar regiones de su interior. Porque fiando únicamente al azar, las proteínas nunca llegarán a un sitio concreto, y solo a ese, sino que se dispersarán hacia todas partes. Por tanto, el citoesqueleto resultó un elemento indispensable para que la célula eucariota, compartimentada, pudiera surgir. Sin él hubiera sido imposible tener orgánulos membranosos albergando una función específica en su interior.

Pero no solo eso. El citoesqueleto es el andamiaje sobre el que se montan y desmontan membranas. Sí, sí. Membranas. Eso tan importante que constituye el límite de la célula, el lugar en el que residen la función de nutrición y la de relación, el sitio del que parten las señales que indicarán al ADN qué genes serán leídos y cuándo. Sin el citoesqueleto, la membrana eucariota no es gran cosa… Sobre todo cuando el citoesqueleto, además de sostenerla, de darle forma, ancla algunas proteínas a algunos sitios y las modula en su acción. Y, si cambia el citoesqueleto, cambia el lugar de esas proteínas y cambia la forma en que se comportan. Quien es capaz de organizar la endocitosis y la fagocitosis, quien pone y quita y mantiene proteínas en un sitio concreto, no es un mero soporte físico, no.

Matriz extraceular y citoesqueleto
Tomado de Universidad Técnica de Darmstadt

No solo eso. El citoesqueleto, en los organimos pluricelulares, conecta con la matriz extracelular (a través de la membrana). Sí, sí, esa que da soporte a los tejidos. Así,matriz extracelular y citoesqueleto son caras de la misma moneda, con la membrana en medio, relacionándose con ambas partes. Pero, además de conectar hacia fuera, también conecta hacia dentro, con el citoesqueleto del interior del núcleo. Sí, sí. Ese que interactúa con los genes para que se expresen. ¿Y qué significado tiene esto? Uno muy llamativo (a mí me parece llamativo). Que mediante una serie de tensiones físicas, de empujes y tirones, el citoesqueleto propaga información. Tirones y empujones que, partiendo de un lugar, llegan a otro. Y, allí, provocan una reacción química, allí esas fuerzas se convierten en señales moleculares. Lo cual se  conoce como mecanotransducción. Es algo muy parecido a tirar de una palanca, mover un cable y, en el extremo de ese cable, provocar una reacción. De ese modo, mediante esfuerzos físicos, una célula puede afectar a lo que sucede en el núcleo de otra célula, aunque esté algo alejada. En realidad deberíamos concebir a las células de un tejido como un todo interconectado, con el citoesqueleto y su prolongación, la matriz, como una red por la que viaja información que se convierte en acciones químicas, en síntesis de proteínas. Que logra coordinar el modo en que se ejecutan funciones por un conjunto amplio de células…

Mitosis y citoesqueleto
Tomado de CellDynamics.org

¿Quieres más? ¿Te has preguntado alguna vez qué ocurre en la mitosis con la membrana nuclear, cómo desaparece y luego reaparece, cómo se organiza la cromatina en cromosomas, cómo estos se desplazan y luego se parten en cromátidas hermanas y luego estas van cada cual a su sitio? El citoesqueleto no solo actúa decisivamente en la relación y en la nutrición, como te decía antes; o en la transmisión de información mediante la mecanotransducción, como te indicaba en el párrafo anterior. También es protagonista en la reproducción.

¿Y sabes lo que me da más rabia? Que nada de esto te lo cuenta un libro de texto de enseñanzas medias… ¿Es que tienen miedo de la biología de verdad? Me refiero a la biología dinámica, de procesos… Es raro que se centren en descripciones que parecen fotos fijas cuando la célula, la real, es mucho más un vídeo que una foto. Y, en gran parte, es un vídeo gracias al citoesqueleto. ¿De verdad crees que en un par de párrafos se puede dar por conocido el citoesqueleto, teniendo en cuenta que sus proteínas son las más abundantes de la célula? ¿Teniendo en cuenta que interviene en todas las funciones vitales y que lo hace, no como un actor secundario, sino como el principal?

Fíate menos de tu libro de texto… Y más del profesor o profesora que tengas, de hablar con ella o con él. De preguntarle.

Y, desde luego, si en selectividad te preguntan definiciones, y no el sentido de las cosas, fíate NADA de que selectividad sea algo más que un mero filtro que clasifica a la gente según unos parámetros que nada tienen que ver con el aprendizaje y mucho con la apariencia de aprendizaje.

Te dejo un vídeo con algunos conceptos de citoesqueleto, que espero ampliar, y un gráfico con lugares celulares donde actúa, donde es importante.

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Funciones del citoesqueleto
Tomado de Nature

9 Replies to “El citoesqueleto me ayuda a criticar la selectividad”

  1. Enrique Sánchez

    La Selectividad, al menos como está planteada ahora, es una práctica perversa, que plantea más problemas de los que supuestamente resuelve. Al ser un examen de Estado, condiciona enormemente la docencia; porque no solo se está juzgando si se han alcanzado aquellos contenidos que la ley establece como deseables, sino también si cada escuela en particular es capaz de proporcionarlos y si consigue más o menos aprobados que las otras.

    Todo ello deja poco margen para dedicarse a cualquier otra cosa que no sea preparar este examen que, a medida que se aproxima, se convierte en obsesión y trauma de todos los que lo padecen, tanto los profesores y alumnos como sus familias. Se genera así una docencia utilitarista y competitiva, en la que la principal preocupación es sacar las mejores notas, sin cuestionar la validez o la verdad de lo que se está estudiando, sino únicamente cuál es la mejor manera de reproducirlo.

    http://www.otraspoliticas.com/educacion/selectividad

    Enhorabuena por tu blog, por la calidad de sus contenidos y por la cantidad ingente de trabajo que está puesto en él.

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  2. Juanjo Asensi

    José Luis, impresionante tu capacidad de síntesis. Sin embargo, me surge una reflexión sobre la selectividad: si tuviéramos que profundizar en todos los aspectos del temario a ese mismo nivel, necesitaríamos varios cursos para poder dar la Biología de 2º. El problema no es el libro de texto, mero reflejo del temario, el problema es la programación. ¿Cuántos años llevamos diciendo que no se puede terminar el temario oficial? ¿Cuántas reuniones de coordinación han acordado obviar o reducir partes de ese temario por qué incluso el profesorado de la Universidad reconocía que era imposible de dar? ¿Cuántas veces no hemos explicado un tema por qué “no salía en selectividad” y, así, profundizábamos en otro? ¿Cuánta prácticas se han dejado de hacer por “avanzar en el temario”?
    Y esto, ¿va a cambiar? Mira la nueva propuesta, la enésima desde que doy clases. Es más de lo mismo: descubren un problema (o creen descubrirlo) y, simplemente, añaden un tema teórico para estudiarlo. Como si la cultura científica, el pensamiento crítico, la curiosidad o la creatividad se pudieran estudiar de memoria en un tema.
    En fin, llevamos años capeando el temporal y me temo que deberemos seguir así unos cuántos más.
    Un abrazo.
    Juanjo

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    • José Luis Castillo

      ¡Hola Juanjo!

      Pues… Pues que creo que ese es el callejón sin salida al que nos lleva centrar la educación en contenidos. No digo que no deban existir contenidos. Digo que no deben ser el eje. Fíjate si le doy importancia a los contenidos que si buscas en google plus con las etiquetas #bio2bcv y #examencv (con ambas a la vez) accedes a los ejercicios que hemos hecho este trimestre. Y, aun trabajando mucho los contenidos, estos no son para nosotros lo más importante. Porque más relevante es saber hacer uso de los contenidos. Si alguien sabe trabajar uno de ellos (aplicándolo, relacionándolo, emocionando con él, comunicándolo, evaluándolo, creando algo, averiguando quién querría conocerlo) sabe trabajar todos. Y si eso es así, resulta que no hay límite a qué contenidos se dan y a qué velocidad…

      Pero, además, y me resulta complicado explicarlo, dejando que cada alumno trabaje la materia a su aire, eligiendo qué en qué momento, logramos mucha velocidad. A ver… Aparentemente, si cada alumno va con lo suyo, la clase es un desbarajuste. Y resulta que no. Porque no nos centramos en los contenidos, sino en encontrar las conexiones entre ellos. Y no solo las relaciones, sino las razones históricas (evolutivas) de las relaciones. Es decir… No nos centramos en los contenidos, sino en las relaciones. Y si eso es así, resulta que no hay límite a qué contenidos se dan y a qué velocidad…

      Pero, y por último, y todavía me resulta más complicado de explicar, lo que importa, por encima de las conexiones que te decía, de los usos que te comentaba, son las redes entre alumnos. Que hacen circular lo que uno descubre.

      Nuestro límite no son los contenidos. Nuestro límite es creer que centrándonos en ellos los respetamos. Cuando ponemos como eje uso, relaciones, redes, logramos darle un alcance a los contenidos que, de otro modo, ni soñamos.

      Y no sé si me he explicado…

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  3. Javier G. Calleja

    De acuerdo.
    En segundo de bachillerato nos dedicamos a preparar la selectividad. No creo que tanto por el prestigio del centro, como por la perversión del sistema que obliga a que un alumno deba sacar casi un 14 para acceder a la titulación que desea.
    Yo al menos no doy el programa, preparo un examen ( y me sale bien 😉 ) Pero es un asco >:(

    Las evaluaciones externas son la ruina de la educación y del conocimiento.

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    • José Luis Castillo

      ¡Hola Javier!

      Gusto de verte… A ver si desvirtualizamos alguna vez, después de tanto tiempo… 🙂

      Y… y el año pasado me decidí. Le dije a mi alumnado que si querían prepararse selectividad contaban conmigo… el último mes. Pero que durante el curso me iba a ajustar en el Real Decreto (que resulta que no coincide demasiado bien con la selectividad) y en que aprendieran biología. Estoy completamente de acuerdo en que es un asco. Especialmente cuando, si no recuerdo mal, el 60% se centra en los llamados “conceptos”. Que no es otra cosa que preguntar definiciones. Yo paso de eso… El vocabulario, que se lo busque y lo memorice el alumnado. Yo me quiero centrar en significados. Con el problema de que, como redactan bastante mal, no logran buena nota si se quedan en el significado. Lo tienen, pero no lo saben desarrollar. Aun teniéndolo, aun habiéndoselo apropiado.

      Es decir, que he dejado un problema para irme a otro. En este caso, para evolucionar hacia profesor de Lengua… 😉

      Te voy contando, amigo… 🙂

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    • José Luis Castillo

      ¡Hola Mercedez!

      La razón está en su trabajo. Tienen que transportar oxígeno. Que es una molécula muy peligrosa para el ADN. Tener núcleo puede significar, para los glóbulos rojos, mutaciones. La selección ha hecho que en algunos vertebrados (no en todos) pierdan su núcleo y muera la célula cuando pase un tiempo. Y se reponga mediante la producción de nuevas células.

      Espero haber ayudado. 🙂

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