Diagnosticándonos el equipo docente (para poder hacer trabajo colaborativo)

Cooperación tIC
Mondocasa

Antes de empezar el curso, justito antes, sería bueno parar y mirar. Hacernos una idea de quiénes estamos, de dónde viene cada uno/a y a hacia dónde queremos ir. Especialmente un año como éste, en el que comienza la escuela 2.0 en los IES. Y más especialmente teniendo en cuenta el problema añadido, creado por los Servicios Centrales de la Consejería de Educación respecto al papel de los coordinadores tIC. Que habrá que arreglar los renglones torcidos para mantener el servicio público a un nivel aceptable (la gente a la que atendemos no tiene la culpa y yo tengo ganas de huelga a la japonesa).

Pero en fin… A lo que vamos.

Que creo que hay que hacer un diagnóstico inicial, te contaba. ¿Con qué intención? Pues creo que con la idea de mirar nuestro contexto antes de empezar a construir. Nivelar a base de identificar fortalezas y debilidades. Y, si es posible, convertir las debilidades en fortalezas. Y si no, compensarlas.

Este año mi intención es ser tutor de 1º ESO (¡a ver para cuándo la toma de decisiones acerca del curso siguiente se puede hacer antes del verano!). Y quiero hacer de la tutoría el eje de mi trabajo docente en el curso 2010-2011.

Colaborativo
Cristina Emilia

En una tutoría, básicamente, se trabaja con cinco agentes. Alumnado; familias; equipo educativo; equipo tutorial y orientadora; y equipo directivo e inspección. Yo quiero ampliarlo con un sexto agente: equipo educativo del curso anterior, pero poco a poco…

Cada uno tendrá que ser explorado para conocer qué estrategia de trabajo puede ser ms conveniente. Porque ocurrencias, lo que se dice ocurrencias, las podemos tener por kilos. Pero una estrategia de trabajo, colectiva, colaborativa, eso es otra cosa.

Mirando al equipo docente, los dos aspectos más llamativos del profesorado que da clase a un mismo grupo creo que son su diversidad y el habitual aislamiento en el que trabajamos. El resultado es una debilidad: estamos poco acostumbrados a coordinarnos. De hecho, la diversidad se suele mostrar en ocasiones como un obstáculo para lograr coordinación. Parece como si plantear diálogo entre docentes que actúan distinto en el aula tuviera que conducir a actuar igual; lo que convierte con frecuencia ese diálogo en una batalla. Parece que fuera demérito renunciar a cosas que se hacen en beneficio de cosas que hacen otras u otros. Parece que la autoestima sufre cuando miramos la acción docente de compañeras y compañeros.

Mezcla de colores
Desktop Nexus

Y no es eso, no. El fruto del diálogo no debe ser ni reducir la diversidad ni dañar la autoestima. Debe ser usar la primera y aumentar la segunda. Compartiendo los diversos modos de actuar para que cada docente pueda aumentar sus recursos disponibles. Porque cosas que yo hago pueden ser útiles para otra persona, y viceversa. Sin que eso signifique que las use igual, no. Las puede recombinar con otras ideas, herramientas, actividades, enfoques…, creando una estrategia propia, distintiva. La salida al problema del diálogo entre profesores está en aceptar que hay muchas buenas maneras de ser docente, en las que hay margen para compartir estrategias concretas.

Especialmente ahora que la escuela 2.0 sitúa a mucho profesorado ante retos que no se había planteado o que había pospuesto. Ojalá que no estuviéramos situados en ese punto del trayecto, con aún mucha gente por descubrir el trabajo tIC. Pero es la realidad y hay que afrontarla.

Así, los dos primeros pasos que implementar desde mi tutoría con mi equipo docente, serán identificar en qué consiste la diversidad entre nosotros (especialmente respecto a las tIC) y tratar de crear un escenario de cooperación (respecto a la metodología).

Para identificar la diversidad, quiero plantear un sencillo cuestionario para cada miembro del equipo docente que acepte participar. Y así sabremos cuál es nuestro perfil como colectivo.

Para crear escenarios de cooperación voy a proponer que una semana, cada mes o mes y medio, dejemos de avanzar en la misma línea en la que lo hacemos habitualmente y procuremos cubrir metas iguales, aquellas y aquellos que lo deseen (por supuesto, no será obligatorio). Sólo durante una semana. Y luego volvemos a lo de siempre, hasta la siguiente semana colaborativa. O no, si es que descubrimos algo que merezca la pena incorporar individual o colectivamente.

Los escenarios podrían girar alrededor de verbos concretos, asociados con competencias: analizar, opinar, crear, comunicar, emocionar, aplicar…

El cuestionario podría ser algo así como esto.

1º) ¿Cómo ves las tIC en tu metodología de aula?

  • Están bie, pero con moderación, porque pueden distraer del trabajo al alumnado.
  • Son una ayuda en las clases que complementan la metodología que venía usando.
  • Pueden ser un estorbo y pueden perjudicar el aprendizaje.
  • Las empleo como el eje metodológico y han cambiado mi forma de dar clase.

2º) El rol del alumnado con las tIC…

  • No cambia mucho, dado que tienen que seguir estudiando para aprobar.
  • Varía sustancialmente, convirtiéndolo en creador de materiales y buscador de recursos.
  • Se altera en parte dado que estarán más motivados hacia el trabajo.
  • Se amplía, pues añade una mayor capacidad de estar activo, de hacer ejercicios.

3º) El rol del profesorado, con las tIC…

  • No cambia, pues tiene que seguir explicando y examinando.
  • Se facilita pues hay mucho material disponible en la red, para ejercicios, explicaciones y exámenes.
  • Se altera radicalmente, pasando a personalizar y dinamizar aprendizajes protagonizados por el alumnado.
  • Cambia en que supone un trabajo añadido a lo que ya se venía haciendo.

4º) El libro de texto, en la escuela 2.0:

  • Es un estorbo y puede frenar el desarrollo de las clases.
  • Sigue siendo fundamental y sin él es muy complicado dar clase.
  • Es una buena ayuda que se va a usar con frecuencia, aunque en la red hay mucho material bueno disponible.
  • Ya que está, se usará, pero no es necesario.

5º) El rol de las familias en la escuela 2.0…

  • Pueden colaborar en el aprendizaje, siguiendo lo que hace el alumnado en clase y continuándolo en casa.
  • Sigue siendo el mismo que ahora: ocuparse de que el alumnado estudie en casa y que se porte bien en clase.
  • Se mejora por la cantidad de información que pueden recibir sobre los resultados del alumnado.
  • Pueden enseñar al alumnado a utilizar las herramientas que se emplearán en clase.

6º) El rol de los exámenes, con el uso de las tIC…

  • Sigue siendo el mismo, pues es la forma fundamental de evaluar y calificar al alumnado.
  • Aparecen nuevos tipos de preguntas relacionados con el tratamiento de la información.
  • Al hacerse más activo el rol del alumnado se pueden usar para funciones distas de poner nota (aprender, p.ej.).
  • Cambia totalmente el tipo de preguntas para centrarse en otras de mayor aplicación.

7º) Si tengo dudas sobre las tIC en el aula…

  • Confío en que la formación que se ponga en marcha me enseñe a manejarlas.
  • Confío en que la formación que se ponga en marcha me enseñe a enseñar con ellas.
  • Me buscaré la vida por mi cuenta.
  • Preguntaré a gente de mi centro.

8º) Indica, del 1 al 5, tu interés por estas cuestiones:

  • Conocer otras formas de enseñar y aprender.
  • Conocer otras formas de evaluar.
  • Cuestiones de control del clima de trabajo en un aula que hace uso de las tIC.
  • Conocer el trabajo del resto del equipo docente y participar en pequeñas experiencias de coordinación.

9 Replies to “Diagnosticándonos el equipo docente (para poder hacer trabajo colaborativo)”

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  2. Pedro

    Yo seré cotutor de un grupo de 2º ESO que se prevee duro. Mi primer objetivo es utilizar la Tecnología: SMS y e-mail para ejercer control disciplinario con los padres. (El curso pasado, en calidad de profesor de los mismos alumnos, enviaba SMS desde un servicio de internet con número de cuatro cifras, es muy barato y protege la privacidad de mi teléfono; por si sirve de propuesta)

    Aunque la idea de la coordinación me gusta, soy bastante pesimista y últimamente me estoy decantando por ir a la mía, arrastrando y ayudando, dentro de mis posibilidades, a quien se deje arrastrar.
    Sí que hemos hecho una adaptación tecnológica del centro, pero sólo la tercera parte del claustro se ha implicado en el proyecto de formación del curso pasado. De ese tercio voluntarioso, bastantes están abrumados con los cambios.

    Seguiremos meditando. Suerte.

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    • Imagen de perfil de José Luis Castillo ChavesJosé Luis Castillo Chaves Autor del Post

      ¡Hola Pedro!

      En realidad, yo tengo suerte con las cuestiones de conflictividad en el aula. Así que podemos dedicar mucho más tiempo a hablar de metodología. Lo que pasa es que cuando el alumnado es favorable, la metodología parece un lujo (muchas cosas salen bien; aunque algunas no exploten su potencial, otras les exijan mucho tiempo y esfuerzo…).

      Pero también es verdad que grupos más exigentes nos quitan de tonterías y nos centran, pasando a ver la metodología como una solución.

      Y creo que la idea puede ser más crear escenarios favorables para los que quieran que aglutinar a toda la peña. Y luego, poco a poco, mostrar que las cosas les van bien a los que se coordinan y tratar de ganar uno a uno a los que quedaron fuera.

      No sé cómo lo ves…. Un tercio no es, para nada, una mala cifra. De hecho, es mi objetivo para el final de curso, así que no partís de mal sitio.

      ¡Un saludo!

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  3. Javier de la Rosa

    Buenas,, que buena pinta tiene esa idea amigo. Yo la cojo del tirón para cuando llegue Septiembre. Si se me ocurre algo ya te lo dejaré por aquí.
    Saludos

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    • Imagen de perfil de José Luis Castillo ChavesJosé Luis Castillo Chaves Autor del Post

      ¡Hola Javier!

      Lo importante es que luego nos contemos cómo nos fue. Ya sabes… ¡Un EABE11 lleno de cooperaciones, sin aventuras en solitario (o con pocas)! 🙂

      Para mí sería un enorme placer que habláramos cuando lo hayamos puesto en práctica a ver cómo nos va. Sobre todo la parte del fracaso, que se cuenta poco. Es en la que me quiero centrar. Para que los compañeros vean que avanzar está hecho de tropezones. Y que no sólo son inevitables, sino también deseables.

      ¡Un saludo, compañero!

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  4. César Bernal

    Buena propuesta, pero conoces al equipo docente del curso anterior, conoces al equipo docente del próximo curso, por conocer me refiero, qué si sabes como trabajan en el aula, pero tb qué hacen fuera, qué les gusta, son aficionados a la ornitología, por ejemplo.
    No puedes, a mi entender, pedir información a base de un cuestionario en línea.

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    • Imagen de perfil de José Luis Castillo ChavesJosé Luis Castillo Chaves Autor del Post

      ¡Hola César!

      Efectivamente, llevas razón. En un centro educativo el grado de conocimiento personal es muy dispar. Y también la predisposición a aportar información que lo permita. En general, el trabajo es de mínimos y sólo se llega a cooperaciones reforzadas con algunas personas. El cuestionario se me ocurría como un punto de partida para ir abriendo vías a ese conocimiento. Partiendo de lo que sí nos une, que es compartir equipo docente. Y esperando llegar a más, porque, como indicas implícitamente, mucho del bagaje personal del profesorado forma parte de la educación, es relevante. Es importante esta reflexión que aportas para fijar las metas. Aunque, como punto de partida, no me imagino bien una alternativa a este breve cuestionario sobre posicionamiento ante las tIC (que sí creo que puede ser relevante en un curso que inaugura la presencia de la escuela 2.0 en los IES y que presenta como novedad que los docentes estamos obligados, por decreto, a emplear las tIC en nuestras aulas).

      Hay problemas que traban llegar a conocimientos interpersonales en el equipo docente, de partida. Una de las pegas que surgen es que la conformación del equipo docente sucede en septiembre, apenas una semana antes de iniciarse las clases. Incluso, los horarios se suelen entregar al profesorado el mismo día de inicio. Por tanto, preparar trabajo con antelación es complicado. Otra de las dificultades es la incorporación de profesorado nuevo, que es al que le suelen caer los cursos de menor edad, por estar más valorados los bachilleratos o los de mayor edad entre el profesorado veterano de un centro (lo cual es un error gravísimo, casi rayando en la irresponsabilidad). De hecho, creo que soy casi el único explícitamente interesado en mi IES por este tipo de cursos, que conforma la base de lo que vendrá después.

      Pero esas dificultades, como tú bien me indicas cuando hablamos, forman parte del caso, están ahí para afrontarlas con los principios de los que estamos armados.

      ¿Hay alguna referencia que tengas a mano acerca de cómo el mejor conocimiento presonal entre docentes mejora los resultados? ¿Hay en esos casos menciones a cuáles fueron los puntos de partida y las rutas seguidas?

      ¡¡¡Seguimos!!!

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    • Imagen de perfil de José Luis Castillo ChavesJosé Luis Castillo Chaves Autor del Post

      Para los que no conozcáis a César, que sepáis que es una persona muy importante en mi trabajo docente. Es una de las personas con la que quiero pasar décadas currando. Y espero que los que paséis por aquí podáis aprovechar todo el saber que aporte, que, por lo menos a mí, me es muy útil. 🙂

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