Cuenta atrás en opciones terapéuticas (no tiene gracia)

Remedios, lo que se dice remedios, suele haber muchos para un determinado problema. La cuestión es elegir cuál. A veces depende del paciente. El abanico de opciones se concretará en algo que hacer con alguien, en función de quién es ese alguien. A veces depende del dinero. Una solución terapéutica puede ser muy buena, pero si es muy cara, aplicarla significaría arreglar esa cuestión de salud, pero a costa de poner en riesgo soluciones para otros problemas, ya que la financiación de la salud no es infinita. Y en otras ocasiones, la decisión es incierta y depende de un conjunto de factores. Se requieren, en esos casos, estudios a largo plazo.

Un ejemplo es el estudio que sobre el reflujo gastroesofágico (la famosa sensación de acidez de estómago que nos da, y nos llega incluso hasta la boca) ha realizado la Universidad de Aberdeen. Hay varias opciones. La, aparentemente, más barata, consiste en tomar fármacos de por vida. Y es que el reflujo esofágico, aún siendo leve, levísimo, como suceso aislado, puede ser grave y muy molesto si resulta crónico. Impide comer normalmente toda una variedad de alimentos, quema el esófago, puede producir cáncer.

En la Universidad de Aberdeen han encontrado que la mayoría de las personas que se someten a una sencilla cirugía obtienen más beneficio terapéutico que las que no. Incluso, la gran mayoría, pueden presecindir del tratamiento. ¿El problema? El coste comparativo de una y otra opción. La operación es relativamente cara respecto al tratamiento, pero como el tratamiento se prolonga de por vida… ¡puede llegar a ser más caro que la operación! ¿Qué hacer?

Todo depende de la edad del paciente. Si es muy mayor, el riesgo de la cirugía es alto y el beneficio se diluye puesto que su esperanza de vida es menor. El tratamiento se prolongará toda la vida del paciente, pero lo que se espera que este viva es relativamente poco, y no compensa, económicamente, el coste de una operación. Pero si una persona es suficientemente joven, la laparoscopia puede ser una mejor opción que el tratamiento, que puede llegar a ser muy caro si sumamos todo lo que gaste a lo largo de su vida, que se espera que sea prolongada.

El día que tenga un problema crónico y el médico me diga que mejor pastillas, que no merece la pena adoptar una solución definitiva, ese día sabré que estoy en cuenta atrás, sabré que esperan que me muera antes de que gaste tanto como vale una operación.

No tiene gracia, pero es sensato.

4 Replies to “Cuenta atrás en opciones terapéuticas (no tiene gracia)”

  1. Darkrosalina

    No tiene ningún sentido. Si precisamente las personas de mayor edad son las más propensas a los ardores de estómago, no deberían negarles un tratamiento que podría hacerles la vida más facil, aunque sea corta. Es más, esa operación podría alargarles la vida.

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  2. Imagen de perfil de José Luis Castillo

    ¡Hola Carlos y Darkrosalina!

    Lleváis razón, me ha salido tétrico. Y la cuestión que plantea Darkrosalina es justo la cuestión. Debería elegir el paciente, sabiendo los costes y los beneficios personales.

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  3. Raquel

    Siempre debería decidir el paciente. Pero los problemas de salud son tan complejos a veces y nosotros tan físicamente iguales y a la vez tan únicos como personas, que ante un mismo problema de salud quizás a unos les vendrían bien las pastillas y a otros otro tipo de solución , no?

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